Jueves, 20 noviembre 2008

Hechos insólitos

Posted in Finlandia y los finlandeses a 19:58 por loximann

El vecino de la puerta de al lado acaba de venir a pedirme limón.

Acojonante.

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Miércoles, 20 febrero 2008

¡Nieve!

Posted in Finlandia y los finlandeses a 9:34 por loximann

Nevada desde mi casa

Parece que ya empieza el invierno…

Miércoles, 16 mayo 2007

El país del jebimétal

Posted in Batallitas, Finlandia y los finlandeses a 9:05 por loximann

Entre los chillidos de los niños que se colaban por mi ventana desde la guardería, he conseguido indentificar a un mocoso cantando Hard Rock Hallelujah. Aquí lo llevan en la sangre. O eso, o les meten yngwiemalmsteeína y robhalfordato sódico en la Lordi Cola

Que tengáis un buen día.

Miércoles, 28 marzo 2007

Los fineses y las normas

Posted in Finlandia y los finlandeses a 0:15 por loximann

Sigo pensando que la gente es imbécil, vayas donde vayas. Este hecho es particularmente visible en ciertos lugares, como en Ep-paña, por poner un ejemplo que nos sea fácil a todos. Pero esta teoría parece incompatible con estos países tan nórdicos, tan modernos y tan avanzados (¿a que sí, Un krfd que pasaba por aquí?). Con lo divinamente que funciona todo, lo guapos, lo listos y lo respetuosos que son… Pues no. Los fineses son también imbéciles. Pero por suerte, aquí la imbecilidad es de una variedad compatible con la civilización.

Finlandia es de esos países que miramos con envidia cochina los españoles en las clasificaciones de países (justo después de asegurarnos de que Grecia y Portugal van peor). Una nos sirve para ilustrar el tema de hoy: el índice de corrupción del año 2006. Cómo no, los fineses los primeros. No sólo les vale con eso, sino que encima son uno de los países más seguros (sobre esto no encuentro nada, pero no sé por qué, algo me dice que también estarían de los primeros). Tampoco se entendería un país con unos impuestos tan altos (entre el 30 y el 50%) funcionase si los contribuyentes, de forma sistemática, intentaran eludir el pago.

Cuando llegas aquí, alucinas bastante, y más viniendo de España. ¿Dejar el abrigo a la entrada de la Facultad y recogerlo cuando me vaya? ¿¡Cómo!? ¿¡Dejar el portátil en la biblioteca durante una hora o dos!? Pues sí. Y como buenos españoles, lo que tenéis que estar pensando ahora mismo (¡el poder de Pajares y Esteso os conmina!) es “pues los finlandeses son gilipollas”. Efectivamente, esto es un paraíso para los manguis. Hechos constatados son estudiantes que llevan tickets de descuento a los supermercados y les permiten llevarse algunos artículos gratis (con la condición de que nos les vean) o que se agencian las copas del primer incauto en los bares. También me han dicho que en verano suelen venir gitanos a robar, aprovechándose de que en Finlandia nadie se espera que le vayas a choricear la cartera. Y cualquier mochilero que se venga con un par de alicates tiene bici asegurada. Etc.

Creo que con esto queda todo bastante claro: el respeto a las normas y a lo ajeno (tanto a las posesiones como al respeto en general) son sagradas para un finés.

Todo lo dicho hasta ahora, por supuesto, no los hace imbéciles. Los hace ser un país seguro y eficiente. Los hace tener unos chavales responsables en el cole y unos padres que se encargan de que lo sean. Los hace tener una Universidad en la que los estudiantes van a chapar, no a jugar y al mus y a fumar porros mientras dilapidan el dinero de sus padres (y ojo, que aquí los estudiantes se lo montan muy bien; pero el cachondeo cuando toca).

Son imbéciles porque cumplen las normas a ciegas. Y esto, entre otras cosas, los hace terriblemente aburridos. Por ejemplo, da igual que con una visibilidad de tres kilómetros se vea que no vienen coches: hasta que el semáforo no se pone verde, no se cruza. Esto ha llevado a una situación que me fastidia muchísimo, y es que los conductores no respetan los pasos de cebra si no tienen un semáforo que les impida pasar. En este caso la imbecilidad es flagrante: renunciar a un derecho porque… No hay por qué. Es así, y punto.

Después del hockey sobre hielo, el deporte favorito de los fineses es hacer cola. Aquí se hace cola para todo. El día que más aluciné es en una fiesta (tengo pendiente desde hace un mes escribir sobre ella… Grfx) en la que sacaron copas de vino espumoso para brindar y todo el mundo, de forma espontánea, hizo una cola para cogerlas; más adelante, sacaron comida y todos otra vez a hacer cola… Y juro que habría sido más sencillo que la gente se hubiera ido acercando a coger algo según les fuera apeteciendo, pero es que no les entra en la cabeza hacerlo de otra forma.

Otra ejemplo, lo de la fiesta del otro día. Sonaría a que estábamos pegando fuego al barrio, pero simplemente éramos unas 8-10 personas en casa pegando berridos al karaoke a las 0:44. Y no, nadie había avisado antes. Si no voy a quitarnos culpa: a esas horas nuestro contrato dice que tenemos que estar calladitos. Pero coño, en vez de llamar a la policía, con decírnoslo a nosotros es suficiente. No sé si sería la vecina pesada, que la cabrona un jueves a las 10:01 vino a pedirnos que bajáramos la música con el contrato en la mano, y un domingo a las 19:00 más o menos lo mismo, aunque sin contraro (y juro que no estaba alta, aunque la bajamos religiosamente).

Ejemplos me dejaré a patadas… Como la señora que casi le arranca la cabeza a Johannes por no poner el indicador de próximo cliente en la cinta transportadora de la caja del supermercado.

Pero en fin, casi que sigue siendo mejor vivir rodeado de mamones, que aunque mamones, no molestan.

Jueves, 1 marzo 2007

¡Yeurghs!

Posted in Finlandia y los finlandeses a 12:30 por loximann

En Finlandia son típicos unos caramelitos negros de sospechoso sabor que llaman salmiakki. Salmiakki es también el nombre del cloruro de amonio (una sal perfectamente normal y comestible, no causa cáncer ni deformidades físicas como la taurina, o al menos eso dicen los Power Points que me llegan), que junto con el regaliz son los dos principales componentes de dicho “dulce”. Y entrecomillo dulce porque no lo tengo claro. Aunque el sabor a regaliz es lo más destacable, son claramente salados. Esto hace que se polaricen mucho las opiniones, y que fuera de los países nórdicos provoque un “¡Puagh!” seguido de un escupitajo. A mí la verdad es que me molan 🙂

Leyendo el artículo de la wikipedia hace ya meses, encontré el Marmite,  que por lo visto es un producto británico, fabricado a partir de no sé qué sobras en la fabricación de cerveza, y que también causa reacciones extremas: como dice su eslogan, “lo amas o lo odias”. Y hace un par de días, la casualidad quiso que encontrara a Andrew preparándose una tostada con un unte pegajoso de color marrón… ¡Coño, era Marmite! Me dijo que cuando quisiera, que yo mismo. Y esta mañana he decidido probarlo. La gente que me conoce sabe que pocas cosas hay que de verdad me desagraden. Pues ya hay otra para añadir a la lista. Imaginad echar una cerveza en una sartén, añadirle mucha sal, y ponerlo a cocer hasta que sólo quede un pringue pegado al fondo. Pues más o menos debe ser parecido al Marmite. En fin, después de tragar mucha agua, me he recuperado del susto… Supongo que será penitencia gastronómica: son conscientes de tener una cocina tan nefasta que se torturan comiendo la mierda esta. Eso espero, al menos…

Martes, 20 febrero 2007

Un provechoso y largo día

Posted in Batallitas, Finlandia y los finlandeses a 17:22 por loximann

Hoy no está yendo nada mal. Por la mañana he tenido un examen de técnicas de electromigración capilar (como su propio nombre indica, una cosa apasionantísima). He llegado tarde… Todavía no me entero de cómo funcionan las cosas aquí: si una clase pone que empieza a las 11, en realidad empiezan un cuarto de hora más tarde, pero el puñetero examen lo han empezado a en punto. Al final me ha salido bastante mejor de lo que esperaba. La última pregunta ha sido bastante problemática. No es una experiencia muy agradable tener que resolver un ejercicio sobre diuréticos cuando te estás meando como un animal, así que al final he tenido que responder como he podido, y marcharme corriendo al servicio.

Después de hablar con mi supervisor y discutir los siguientes pasos del proyecto, me he ido a comer al centro. Sarah, una suiza terriblemente encantadora que estuvo aquí el semestre pasado, ha venido de visita y hemos estado comiendo y tomando un café con otros amigos gabachos suyos. Mi francés sigue sobreviviendo… A duras penas, pero el tío aguanta. Ye séleman pagle an petí pe de fgansé, exquisé muá, y listos.

Para rematar me he ido un ratejo a Kaivopuisto, un parque al sur de la ciudad, porque hoy hay vacaciones o algo así, y los estudiantes van allí a tirarse en trineo (o en un sofá o en un frigorífico con esquís, eso también). He llegado tarde, y según me acercaba un montón de estudiantes ya se iban, pero a pesar de todo aún quedaba bastante gente. Luca me ha esperado (qué majete) y nos hemos tirado cuatro o cinco veces. La mejo, la última: yo iba delante, e íbamos derechos contra ua chica. Darla la dábamos, así que he preferido cogerla para que no saliera volando. Casi casi, el trineo pirata llevándose a una doncella al paso…

En fin, y aquí estoy de vuelta en el laboratorio. Y sólo son las 5’30. No está mal.

Viernes, 19 enero 2007

Una semana de invierno

Posted in Finlandia y los finlandeses a 12:17 por loximann

Como ya supondréis, por extrapolación del resto del mundo más que nada, por aquí el tiempo está raro de cojones. Lo normal el que estuviera nevado desde noviembre, y ahora estuviéramos a bajo cero. Para que os hagáis a la idea, el mar se congela lo suficiente para que en algunas partes los coches puedan circular por encima. Y este invierno, nada de nada. Tuvimos nieve durante varios días en noviembre, como ya conté, y desheló. Por lo visto el mes que he estado fuera esto se ha repetido varias veces. Es una gaita, porque se forman unas capas de hielo estupendas, y andar por la calle es toda una aventura. No sé como lo hacen los cabrones estos, pero no ves a ninguno pegar un resbalón. Al menos hace un par de días llovió y el hielo se ha derretido casi por completo.

Hoy al encender el laboratorio y poner el Firefox (aprovecho para hacer publicidad de este estupendo navegador; otro de los datos para tener en cuenta de Finlandia es que aquí el uso de Firefox es superior al 30%, y en Crispania menos del 15% más o menos…), veo la predicción para los próximos días (tengo instalada una extensión para verlo) me quedo helado, casi literalmente. Desde hoy hasta el domingo de la otra semana, la máxima (hoy) será de 1ºC, y la mínima de -14ºC el lunes… Qué frío, la virgen.

Lunes, 15 enero 2007

Mi vida en Finlandia. Parte 2, capítulo 1

Posted in Batallitas, Finlandia y los finlandeses a 16:57 por loximann

Ya estoy de vuelta. Ha sido un mes increíble, como ya decía. Saliendo bastante, currando lo justo (en cosas que no tenían que ver con estudios, de todas formas), visitando a (y recibiendo vistas de) familia y amigos, y alguna otra cosilla.

Llegué ayer mismo. El viaje fue raro. Se me pasó rápido; fue como coger el metro para ir a clase o algo parecido. Hubo algún problemilla, como que perdí las tarjetas de embarque antes de salir y me tuvieron que hacer copias. Resulta que las había dejado en una bandeja en el control de seguridad… El resultado fue quedarme sin comprar un par de botellas de vino y una de ron por tener que salir corriendo al llamarme por megafonía, y llegar completamente sofocado al avión. Hice escala en Munich de nuevo. Le escribí un mensaje a Johannes (“Ich bin aus Deutschland…”), y él me contestó lo primero “Tu madre est kalba!”. Je, aún se acuerda.

La espera de las maletas y el viaje en autobús fueron un poco raros: el sonido del finés tiene cierta similaridad al español, y yo veía españoles por todas partes. A la vuelta, finalmente, me encontré con una vecina española que iba con un grupo de Erasmus al Onnela.

Llegué a casa decentemente pronto, a eso de las 23’30. Estaban todos; Andrew había llegado ese mismo día, Martin llevaba bastante por aquí (con un tobillo bastante fastidiado), y Luca, un estudiante de Físicas italiano ocupaba ahora la habitación de Johannes. Me llamó muchísimo la atención una cosa: dejaba su puerta abierta. Hasta ahora, yo era el único que lo hacía regularmente. Parece un tipo muy majete por lo poco que he hablado.

Saqué las cosas de la maleta, e intenté conectarme a Internet, pero parece ser que hay algún tipo de problema con la conexión, según me han dicho esta mañana en el servicio técnico.

Hoy he dormido hasta tarde, y he venido al laboratorio al mediodía, después de comer. He empezado a hacer un listado de todos los ordenadores de laboratorio, con IP’s, habitaciones, y demás. Ahora supongo que me pondré a buscar referencias para escribir el ensayo de la Escuela de Invierno, aunque no tengo muy claro aún sobre qué hacerlo…

Por cierto, Alba, si lees esto antes de que me funcione Internet en casa y te envíe el correo, la respuesta creo que es obvia: me va un poco mal ir a hacer las fotos de la orla 😛 Gracias de todas formas.

Jueves, 21 diciembre 2006

El juego de las diferencias

Posted in Batallitas, Finlandia y los finlandeses a 2:18 por loximann

Llegué a Barajas el lunes a las 14:05. Vuelos con Lufthansa, escala en Múnich. Me compré la expansión del Bohnanza y el 6 Nimmt!, no pude evitarlo. Conocí a un abogado navarro, Fernando, que venía de Washington de hacer las prácticas de un máster. Siempre es un placer encontrar a gente amable, mejor, encantadora, con la que intercambiar unas palabras. Ojalá le vaya bien.

Las cosas se empezaban a hacer raras. Lo primero: la gente alrededor hablaba español. Oir español era un alerta normalmente; me costó centrarme en mis primeros minutos. Los corrillos de viajeros, los empleados… Era una sensación muy extraña.

Toda mi familia había venido a buscarme, abuelita incluida. Salimos a la calle, y otra novedad: ¡Sol! A las dos y media, un maravilloso cielo despejado y azul permitía el paso a ese tesoro dorado del cual me había olvidado… La sensación de ¡calor! dentro del coche, casi sofocante, mientras la luz nos bañaba y las lunas nos protegían del frío viento.

Y otra diferencia: el horrible tráfico. Tantos, tantos coches.

En casa, un estupendo cocido madrileño. No me quejo de la comida en Finlandia, pero se echaba en falta. Por la tarde aproveché para ir a recoger mi título de inglés de la Escuela Oficial de Idiomas. ¡Por fin, conducir después de tres meses! Menos mal que la distancia era corta, y no me comí atasco.

Por la noche vinieron a verme un buen puñado de mis amigos. Mami y papi prepararon tortilla de patatas y unas bolas de patatas y bacalao rebozadas que estaban de muerte. Probamos el 6 nimmt!, aunque nos equivocamos y usamos 5 filas en vez de 4. A pesar de todo, el juego es muy divertido, y cuando empecemos a jugar pensando y usando estrategia va a ser la releche.

Martes por la mañana, me voy a hacer recados con mi padre (atascos y burocracia en el proceso, me estoy metiendo una buena dosis de Madrid), y ya llevo a arreglar el portátil, me paso por la Universidad a pedir créditos por el título de inglés y saludo a los compañeros, y me invitan a comer. Gracias por la bienvenida, gente 🙂 A última hora de la tarde me voy a limpiar un piso que teníamos alquilado, y que tengo intención de okupar yo. El anterior inquilino lo había dejado hecho un asco. Cualquier cosa que podáis imaginar es infinitamente peor. Mi madre y mi hermana habían sacado unas 10 ó 12 bolsas de basura, y yo saqué 7 y una caja llena de papeles.

Hoy he estado en la obra de teatro de GETA, que en realidad eran dos obras, y con ambas he disfrutado; me han invitado a comer, y he estado viendo lo bien que se lo pasan los telequitos con Bricomanía. Por la tarde he estado en Chueca tomando vinitos y viendo a más gente, además de recibir halagos por lo guapísimo que estoy (¬¬) y volver a soltar borderías con la metralleta que tengo por lengua. Gracias y perdón, aunque también gracias y gracias (por dejaros).

Pues eso, ya estoy de vuelta. Menuda mierda acabo de escribir, por cierto.

Otra diferencia, que se me olvidaba: las casas en Madrid están horriblemente aisladas. Aquí hace mucho más frío dentro de casa que en Finlandia, aún cuando allí el radiador casi no funciona y aquí está a plena potencia.

Martes, 12 diciembre 2006

¿¡Pero qué xf&%rd!#@t$ es esto!?

Posted in Finlandia y los finlandeses a 0:02 por loximann

El sábado al mediodía, y cuál fue mi sorpresa cuando me encontré al escuadrón mangurrián haciendo limpieza. Pero limpieza, limpieza. Todo tiene su lógica, y es que los de HOAS suponemos que se pasarán a hacer revisón, y si lo tenemos hecho un asco nos pueden hacer pagar pasta para que alguien venga a limpiarlo.

Pero oye, de puta madre. Era muy gracioso ver a Andy ponerlo todo hecho un Cristo con la fregona (el concepto de escurrirla no le debe quedar claro), o a Johannes fregando las escaleras (fregaba un escalón, se ponía encima del que acababa de fregar y fregaba el de más abajo) o pretendiendo limpiar… cualquier cosa con el producto este de limpiar la madera. Que encima se chinó cuando le dije que es un cenutrio.

El caso que me sumé a la faena, y me encargué de lo que faltaba de cocina. No mucho, es cierto: habían sacado todo lo de los muebles, lo habían seleccionado y habían ordenado lo que valía, y lo que no a tomar por saco. Yo me encargué básicamente de rematar un par de armarios, limpiar debajo del fregadero (olía a vinagrazo que echaba para atrás), barrer y fregar. Y metido en faena, una sorpresa. ¡Resulta que debajo del horno, hay un cajón! Esta casa no para de dar sorpresas, después de tres meses siguen apareciendo cosas. En fin, dentro había una bandeja de horno, una sartén, una tapa, un montón de mierda, y un… Una… Joder, ni idea. He decidido preguntar a los mayores expertos, pero esta es toda la respuesta que he obtenido:

Katxarro 1

Un primer plano del artefacto:

Katxarro 2

Si alguien es capaz de solucionar esta duda existencial, le estaré eternamente agradecido.

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