Jueves, 15 marzo 2007

Ph’nglui mglw’nafh Cthulhu R’lyeh wgah’nagl fhtagn

Posted in Literatura a 19:34 por sergio

Sí, se me ha ido la olla. ¿Cómo no se le va a ir a uno la olla viviendo en universo plagado de peligros y de abominaciones indescriptibles, monstruosidades antediluvianas acechando en los rincones del espacio-tiempo? ¡Ah, porque yo he visto la verdad, y si pudiera volvería atrás y desterraría los horrores de mi mente!

Sí, amigos, hoy se cumple el 70 aniversario de H. P. Lovecraft. Ya se ha escrito mucho sobre él, así que no me voy a enrollar. Os leéis el artículo de la wikipedia al que enlazo si queréis más información.

Lovecraft es para muchos un desconocido, aunque ni mucho menos como lo fue en su tiempo. A pesar de todo, es uno de los escritores que más ha influido en nuestra forma de entender el terror. En mi opinión, ocupó ni más ni menos que el sitio que históricamente le correspondía. Por allá por los años 20, el mundo se volvía más y más materialista. A nivel político, tenemos el auge de los movimientos proletarios. A nivel científico, la revolución cuántica estaba en su momento álgido y la teoría de la Relatividad Especial ya era un hecho. No soy un experto, así que no voy a seguir para no meter la pata. Lovecraft ocupó su puesto como el hombre que “materializó” el terror. El concepto de horror, hasta entonces, era el concepto romántico: el máximo exponente, casi con total seguridad, fue Edgar Alan Poe. Fantasmas arrastrando cadenas, muertos que se levantaban de sus tumbas, vampiros… El horror en Lovecraft es muy diferente. Es conocido generalmente como “horror cósmico”. En su mitología, nuestro mundo es sólo un pequeño remanso de paz, donde rigen las leyes de la Física, donde ignoramos los males que nos acechan. El Universo está plagado de terribles entidades que jamás podríamos entender, cuya mera visión nos sumiría en la demencia más profunda. La Tierra estuvo dominada por entidades primigenias que desaparecieron… O yacen, esperando su momento. La Humanidad es un simple párrafo en el libro de la historia del Universo, y tal como llegamos desapareceremos.

Creo que se va pillando, ¿no? Lovecraft fue bastante influyente en varias generaciones de escritores. A su alrededor se formó un grupo de escritores que como él publicaban en revistas pulp, entre ellos Robert E. Howard, creador de Conan el bárbaro. Muchos escritores de terror actuales, como el mismo Stephen King, declaran a Lovecraft como una de sus influencias más claras. Si habéis visto alguna peli o leído algún cómic de Batman quizás os suene el Manicomio Arkham; Arkham fue una ciudad inventada por Lovecraft. Ah, también inventó el Necronomicón, el famoso libro de los muertos.

Sed felices, niños, y recordad:

Que no está muerto lo que yace eternamente
Y con el paso de los eones incluso la muerte puede morir.

Jueves, 1 febrero 2007

Un par de días liadillo

Posted in Batallitas, Literatura, Yo a 2:15 por sergio

Por fin he empezado a espabilar. Después de dos semanas tocándome las gónadas de forma bastante profusa, y seguirme viciando al Morrowind como un animal, tocaba ponerse.

He cambiado de proyecto, aunque sigo haciendo termoquímica. Un compañero del laboratorio (un alemán majísimo) estuvo calculando unos compuestos químicos con iridio. La cosa fue bien, y según sus resultados esos compuestos deberían ser estables y deberían poderse sintetizar. Normalmente, un químico teórico dejaría ahí las cosas. Hola, he predicho estas moléculas, hasta luego. Pero el tío es un buen experimentalista además (empezó su carrera profesional como técnico de laboratorio), así que ahora va a intentar sintetizarlas él mismo. Vio que esas moléculas también deberían funcionar con platino y oro, así que había que hacer los cálculos. Pero claro, bastante lío va a tener él con la síntesis… Así que me voy a poner a hacer los cálculos yo.

Fue bastante curioso cuando hablé con mi supervisor.

– Fulanito me ha dicho que si colaboro con él en esto, que tú mismo se lo has propuesto. La idea me parece buena, así que yo encantado.

– Ah, sí. Bueno, si eso te hace trabajar más rápido…

En fin, que se me subieron los colores por vago y gualtrapa.

Me he tirado bastante tiempo delante del ordenador, preparando unos programillas para hacer las cosas más ligero. Son paridas (shell scripts, simples secuencias automáticas de comandos), pero como soy un novatillo cada cosita que tengo que hacer tengo que perder un buen tiempo aprendiendo antes. De todas formas ya está a punto, y ya tengo bastantes moléculas calculadas. Se resiste una, que la hijaputa lleva en el nodo metida más de 9 horas y no quiere salir…

Por otro lado, otra cosa que me quita bastante tiempo es un ensayito que tengo que escribir para la escuela de invierno, que lleva por título “Evidencia de agua en Marte – Una revisión crítica” (el título lo proponía el ponente).  Lo cierto es que me da la sensación de que soy el único gilipollas que se lo está currando en serio, mirando un puñado de artículos y perdiendo el tiempo en cuidar la redacción y demás… Y entre eso y lo vago que he sido, así ha pasado, que se supone que la tenía que entregar hoy. Como se la tengo que dar a uno del laboratorio, no pasa ni media.

Ayer me fui a la sauna un ratillo (sólo tenía 10 míseros minutos), y me encontré con que las luces no funcionaban. Dentro había un chico y una chia que se marchaban (estaban vestidos en el vestuario, no os penséis que semos tan liberales), y me dejaron una vela. Tenía su gracía la sauna con sólo una velita. La chica resultó ser española, del piso de enfrente… Lo típico, si viviéramos más lejos seguro que nos conocíamos.

Es curioso lo de la sauna. Salí al patio con la toalla, y me puse nieve por el cuerpo. No se siente nada de frío (vaya, fresquito está, pero que es ni siquiera incómodo).
Hoy después del laboratorio me he ido a tomar un par de cervezas con Merja (una amiga finlandesa), que hacía tiempo que no nos veíamos. En casa me ha pasado algo curioso. Resulta que hace un par de días, me agregó al Skype una chica que no conocía de nada. Resulta que estaban metiendo sus nombre y apellidos y salí yo. Pues hoy hablando, digo que estoy de Erasmus en Helsinki, y me dice que una amiga suya está aquí, con la cual he estado charlando luego un rato. En fin, casualidades.

¿Todavía te preguntas por qué este artículo tiene la etiqueta de literatura? Pues porque aquí va un regalito que acabo de encontrar:

http://www.kirainet.com/asnos-estupidos/

No uno, sino dos relatos. El primero de nuevo de Asimov. Un relato muy cortito, pero muy inteligente. El otro, más abajo, de Bertrand Russell. Sólo por este tipo de perlitas, Russell ya merecería la pena, pero es que su carrera es acojonante. Echad un vistazo. Yo os puedo recomendar su Historia de la Filosofía Occidental, al menos hasta los estoicos (de momento voy por ahí :P). Puede sonar raro, pero es un libro que apetece leer. No es terriblemente riguroso, pero para ir empezando (como el menda) viene estupendamente.

En fin, os dejo. Gracias por aguantarme los tochos estos.

Lunes, 29 enero 2007

La Última Pregunta

Posted in Literatura a 1:48 por sergio

Aquí va algo que os aprovechará más que mis diversas idas de olla. La Última Pregunta es, según su autor, el mejor que escribió nunca. Si añado que el nombre del autor es Isaac Asimov, el gusanillo debería despertaros.  Sé que hay algún asimovófilo que me lee, y me da en la nariz que este relato no lo conoce.

El relato lo podéis encontrar aquí y su traducción al castellano aquí (no sé qué tal será). Como recomendación personal, intentad leerlo en inglés. Y estando en un ordenador, siempre se tiene un diccionario a mano…

La idea general del relato, el concepto científico del que parte, no es terriblemente original, y es algo que desde que Rudolf Clausius formulase en 1850 ya sabíamos. La historia engancha desde la primera frase, aunque yo creo que se podría decir que desde el mismo título. El relato en sí mismo es una sucesión de relatos más cortos, que recuerdan al primer volumen de La Fundación. Los relatos guardan una similitud estructural entre sí, lo que unido a la propia temática del relato hace que no puedas dejar de leer hasta el final… Que es mejor de lo que se podría pensar.

Que lo disfrutéis.