Martes, 17 abril 2007

La vida, ese maravilloso castillo de naipes

Posted in Batallitas, Yo a 22:44 por sergio

Sólo puedo empezar pidiendo disculpas por no contestar los comentarios ni los e-mails de las últimas semanas. Durante los próximos días prometo ponerme con ello.

Como ya se dejaba ver en la anterior entrada, las últimas semanas han sido de locura. Como resumen, en Semana Santa tuve a la Hermandad del Santo Acoplamiento (mis amigos, como ya conté), y este mismo jueves estuvo por aquí mi familia, hasta el lunes. Los días entre medias los aproveché para liarme la manta a la cabeza y darle caña al proyecto, porque voy muy mal de tiempo.

Ayer era cuando pretendía ponerme al día con un montón de asuntos pendientes. El primero de ellos, empezar a mirar qué papeleos hay que hacer para solicitar la beca de investigación para empezar el año que viene con el doctorado. El primer paso del resto de los próximos años… Las cosas parecían muy claras: tenía bastantes posibilidades de que me dieran la beca, el grupo donde iba a trabajar era la leche, el sueldo no estaba mal, e incluso ya tenía un sitio en el que poderme ir a vivir. Pero a esta lechera que escribe se le ha hecho añicos el cántaro.

El año pasado la convocatoria salió hacia finales de junio, así que había tiempo de sobra. Me llevé una sorpresa bastante grande cuando vi que el plazo de entrega de papeles ya había comenzado, y la fecha límite era el 3 de mayo. A medida que miraba y remiraba los documentos, me iba poniendo más nervioso según me daba cuenta de que en la primera tanda de papeles ya había que tenerlo todo bastante planificado (se pide un informe sobre el proyecto), pero lo peor de todo es que para entonces necesitas estar licenciado. No me podía creer que las mentes pensantes de Educación de la Comunidad de Madrid hubieran realizado la convocatoria tan pronto, dejando fuera de ella a prácticamente todos los estudiantes que se gradúen en junio (excepto quizás a alguno de esos chiflados de Medicina o Arquitectura que hacen los exámenes un siglo antes). Alguna posibilidad tenía que haber. Así que empecé a mandar e-mails, básicamente a la Dirección General de Universidades e Investigación y al grupo con el quería trabajar… Y a dormir, a ver qué pasaba.

Por la mañana llega la respuesta a la segunda parte: me dicen desde la DGUI que hay que estar licenciado para entonces, que no hay más. El año pasado la gente que no tenía aún el expediente completo por estar de exámenes, pudo presentar un documento temporal con su nota media según los profesores se las iban filtrando. Entonces, estando de Erasmus, mis notas podían estar en el expediente tan pronto como lleguen desde aquí (un par de días más tarde, a lo sumo). Hablo con mi supervisor, y por él bien… Pero claro, que termine el proyecto YA. Eso significa comprimir un trabajo, que ya iba a ser apresurado, de dos o tres semanas a unos cinco días. Para colgarse. Pero me he puesto con ello, a pesar de los nervios que me habían entrado.

Por la tarde ha llegado la respuesta del grupo. Una respuesta que jamás podría haber imaginado. Tras leer de refilón las primeras líneas, sentí, literalmente, que el mundo entero se venía abajo. Me fui al baño a beber algo de agua, y mientras analizaba lo que acababa de leer, me entró un ataque de risa. No podía ser más ridículo. Volví al ordenador y releí el e-mail: “no recordamos haber hablado nunca específicamente de un interés tuyo por incorporarte a nuestro grupo para hacer una tesis doctoral con nosotros”. A esto, añadir que ya tienen dos estudiantes de segundo año de doctorado, con lo cual coger a otro no es la mejor idea. Y es que es cierto. Como mucho, llegué a comentar que no sería una mala idea trabajar con ellos, a lo que me respondieron que por ellos no habría problema… Pero desde luego, nada que se aproximara ni remotamente a algo formal.

¿Se puede ser más imbécil? ¿Cómo una persona que se supone adulta y mentalmente sana puede componerse unos esquemas mentales tan alejados de la realidad? Aún me lo estoy tratando de explicar.

En fin, viéndolo desde la perspectiva en la que me encuentro ahora (aunque sea una perspectiva aún muy limitada), lo cierto es que mejor. Al menos ahora tengo tiempo de pensar qué hacer. La verdad es que de España lo académico me llama más bien poquito… Así que de no trabajar ahí, no tiene mucho sentido quedarme (a no ser que encuentre algo, claro). Los motivos para quedarme allí serían otros (familia, amigos). De momento la posibilidad más clara parece buscar alguna posición fuera. Ya veremos.

EDITADO: Y ahora me iba a poner a ver un capítulo de Perdidos y resulta que es una peli porno. Menos mal que la tercera temporada es un chustele…

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