Miércoles, 28 marzo 2007

Los fineses y las normas

Posted in Finlandia y los finlandeses a 0:15 por sergio

Sigo pensando que la gente es imbécil, vayas donde vayas. Este hecho es particularmente visible en ciertos lugares, como en Ep-paña, por poner un ejemplo que nos sea fácil a todos. Pero esta teoría parece incompatible con estos países tan nórdicos, tan modernos y tan avanzados (¿a que sí, Un krfd que pasaba por aquí?). Con lo divinamente que funciona todo, lo guapos, lo listos y lo respetuosos que son… Pues no. Los fineses son también imbéciles. Pero por suerte, aquí la imbecilidad es de una variedad compatible con la civilización.

Finlandia es de esos países que miramos con envidia cochina los españoles en las clasificaciones de países (justo después de asegurarnos de que Grecia y Portugal van peor). Una nos sirve para ilustrar el tema de hoy: el índice de corrupción del año 2006. Cómo no, los fineses los primeros. No sólo les vale con eso, sino que encima son uno de los países más seguros (sobre esto no encuentro nada, pero no sé por qué, algo me dice que también estarían de los primeros). Tampoco se entendería un país con unos impuestos tan altos (entre el 30 y el 50%) funcionase si los contribuyentes, de forma sistemática, intentaran eludir el pago.

Cuando llegas aquí, alucinas bastante, y más viniendo de España. ¿Dejar el abrigo a la entrada de la Facultad y recogerlo cuando me vaya? ¿¡Cómo!? ¿¡Dejar el portátil en la biblioteca durante una hora o dos!? Pues sí. Y como buenos españoles, lo que tenéis que estar pensando ahora mismo (¡el poder de Pajares y Esteso os conmina!) es “pues los finlandeses son gilipollas”. Efectivamente, esto es un paraíso para los manguis. Hechos constatados son estudiantes que llevan tickets de descuento a los supermercados y les permiten llevarse algunos artículos gratis (con la condición de que nos les vean) o que se agencian las copas del primer incauto en los bares. También me han dicho que en verano suelen venir gitanos a robar, aprovechándose de que en Finlandia nadie se espera que le vayas a choricear la cartera. Y cualquier mochilero que se venga con un par de alicates tiene bici asegurada. Etc.

Creo que con esto queda todo bastante claro: el respeto a las normas y a lo ajeno (tanto a las posesiones como al respeto en general) son sagradas para un finés.

Todo lo dicho hasta ahora, por supuesto, no los hace imbéciles. Los hace ser un país seguro y eficiente. Los hace tener unos chavales responsables en el cole y unos padres que se encargan de que lo sean. Los hace tener una Universidad en la que los estudiantes van a chapar, no a jugar y al mus y a fumar porros mientras dilapidan el dinero de sus padres (y ojo, que aquí los estudiantes se lo montan muy bien; pero el cachondeo cuando toca).

Son imbéciles porque cumplen las normas a ciegas. Y esto, entre otras cosas, los hace terriblemente aburridos. Por ejemplo, da igual que con una visibilidad de tres kilómetros se vea que no vienen coches: hasta que el semáforo no se pone verde, no se cruza. Esto ha llevado a una situación que me fastidia muchísimo, y es que los conductores no respetan los pasos de cebra si no tienen un semáforo que les impida pasar. En este caso la imbecilidad es flagrante: renunciar a un derecho porque… No hay por qué. Es así, y punto.

Después del hockey sobre hielo, el deporte favorito de los fineses es hacer cola. Aquí se hace cola para todo. El día que más aluciné es en una fiesta (tengo pendiente desde hace un mes escribir sobre ella… Grfx) en la que sacaron copas de vino espumoso para brindar y todo el mundo, de forma espontánea, hizo una cola para cogerlas; más adelante, sacaron comida y todos otra vez a hacer cola… Y juro que habría sido más sencillo que la gente se hubiera ido acercando a coger algo según les fuera apeteciendo, pero es que no les entra en la cabeza hacerlo de otra forma.

Otra ejemplo, lo de la fiesta del otro día. Sonaría a que estábamos pegando fuego al barrio, pero simplemente éramos unas 8-10 personas en casa pegando berridos al karaoke a las 0:44. Y no, nadie había avisado antes. Si no voy a quitarnos culpa: a esas horas nuestro contrato dice que tenemos que estar calladitos. Pero coño, en vez de llamar a la policía, con decírnoslo a nosotros es suficiente. No sé si sería la vecina pesada, que la cabrona un jueves a las 10:01 vino a pedirnos que bajáramos la música con el contrato en la mano, y un domingo a las 19:00 más o menos lo mismo, aunque sin contraro (y juro que no estaba alta, aunque la bajamos religiosamente).

Ejemplos me dejaré a patadas… Como la señora que casi le arranca la cabeza a Johannes por no poner el indicador de próximo cliente en la cinta transportadora de la caja del supermercado.

Pero en fin, casi que sigue siendo mejor vivir rodeado de mamones, que aunque mamones, no molestan.

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Sábado, 24 marzo 2007

Alijo

Posted in Batallitas a 23:35 por sergio

Hace ya tiempo dije que esta casa no deja de dar sorpresas. Hoy he estado viendo Corazón Salvaje con Joonas, y hemos metido el sofá a la habitación. Con el movimiento de cojines, ha quedado al descubierto un descomunal montón de mierda (como no podía ser de otra forma). Pero entre toda la mugre, había todo un alijo, a saber:

– 5 bolis (que, desobedeciendo a la ley de Murphy, pintaban todos)

– 2 lápices (uno de ellos roto por la mitad)

– 1 portaminas (¡con minas!)

– 1 euro con el jeto de Juancar

– 1 navaja suiza (con el filo mellado, eso sí)

Alijo

Misión… hics… Cumplida

Posted in Divagación etílica a 1:41 por sergio

Ale, ya podemos darnos por satisfechos. Ya ha venido la policía a jodernos una fiesta. La casa queda finalmente declarada Territorio Erasmus.

Martes, 20 marzo 2007

Kevin Carter: La humanidad al límite

Posted in Gente a 0:11 por sergio

Merece la pena que leáis este artículo publicado en El País. Se titula La fotografía de la pesadilla. Muchos conoceréis el caso… Aquí tenéis la historia.

Jueves, 15 marzo 2007

Ph’nglui mglw’nafh Cthulhu R’lyeh wgah’nagl fhtagn

Posted in Literatura a 19:34 por sergio

Sí, se me ha ido la olla. ¿Cómo no se le va a ir a uno la olla viviendo en universo plagado de peligros y de abominaciones indescriptibles, monstruosidades antediluvianas acechando en los rincones del espacio-tiempo? ¡Ah, porque yo he visto la verdad, y si pudiera volvería atrás y desterraría los horrores de mi mente!

Sí, amigos, hoy se cumple el 70 aniversario de H. P. Lovecraft. Ya se ha escrito mucho sobre él, así que no me voy a enrollar. Os leéis el artículo de la wikipedia al que enlazo si queréis más información.

Lovecraft es para muchos un desconocido, aunque ni mucho menos como lo fue en su tiempo. A pesar de todo, es uno de los escritores que más ha influido en nuestra forma de entender el terror. En mi opinión, ocupó ni más ni menos que el sitio que históricamente le correspondía. Por allá por los años 20, el mundo se volvía más y más materialista. A nivel político, tenemos el auge de los movimientos proletarios. A nivel científico, la revolución cuántica estaba en su momento álgido y la teoría de la Relatividad Especial ya era un hecho. No soy un experto, así que no voy a seguir para no meter la pata. Lovecraft ocupó su puesto como el hombre que “materializó” el terror. El concepto de horror, hasta entonces, era el concepto romántico: el máximo exponente, casi con total seguridad, fue Edgar Alan Poe. Fantasmas arrastrando cadenas, muertos que se levantaban de sus tumbas, vampiros… El horror en Lovecraft es muy diferente. Es conocido generalmente como “horror cósmico”. En su mitología, nuestro mundo es sólo un pequeño remanso de paz, donde rigen las leyes de la Física, donde ignoramos los males que nos acechan. El Universo está plagado de terribles entidades que jamás podríamos entender, cuya mera visión nos sumiría en la demencia más profunda. La Tierra estuvo dominada por entidades primigenias que desaparecieron… O yacen, esperando su momento. La Humanidad es un simple párrafo en el libro de la historia del Universo, y tal como llegamos desapareceremos.

Creo que se va pillando, ¿no? Lovecraft fue bastante influyente en varias generaciones de escritores. A su alrededor se formó un grupo de escritores que como él publicaban en revistas pulp, entre ellos Robert E. Howard, creador de Conan el bárbaro. Muchos escritores de terror actuales, como el mismo Stephen King, declaran a Lovecraft como una de sus influencias más claras. Si habéis visto alguna peli o leído algún cómic de Batman quizás os suene el Manicomio Arkham; Arkham fue una ciudad inventada por Lovecraft. Ah, también inventó el Necronomicón, el famoso libro de los muertos.

Sed felices, niños, y recordad:

Que no está muerto lo que yace eternamente
Y con el paso de los eones incluso la muerte puede morir.

Domingo, 11 marzo 2007

¿Nos hemos vuelto locos ya? ¿Nos hemos vuelto locos ya?

Posted in Ración de choco-crispis a 0:03 por sergio

Por favor, necesito opiniones de por ahí abajo. ¿Os estáis pegando ya por la calle? ¿Habéis empezado a quemar contenedores? ¿Una turba con banderas preconstitucionales y antorchas se acerca para tomar la Moncloa y quemar a Zapatero? En fin, es que viendo titulares de cualquier periódico… Por favor, dadme vuestra opinión de cómo veis la cosa.

Viernes, 9 marzo 2007

Una inocente firma

Posted in Batallitas a 20:14 por sergio

Poco antes de salir del laboratorio, mi jefe me ha pedido que firmara un papel. Estoy acostumbrado a firmar papeles en finés que no entiendo relativos a mi contrato y demás, así que no era raro. De todas formas, siempre pregunto qué es lo que estoy firmando.

Me ha dicho que su tía de 92 años falleció recientemente. Sufría Alzheimer, y desde finales del año pasado, después de sufrir un ataque, se encontraba bajo cuidados intensivos, sometida a terapias de shock, conectada a máquinas, y recibiendo continuamente medicamentos para seguirla manteniendo con vida. El papelito que yo estaba firmando era una declaración en la que si a él le sucediera algo, pide que no se prolongue innecesariamente su vida con este tipo de tratamientos. Yo simplemente he firmado como testigo (soy el primero al que ha cogido por banda), sin ninguna implicación más… Pero desde luego es algo que no me esperaba para un viernes por la tarde.

Jueves, 1 marzo 2007

¡Yeurghs!

Posted in Finlandia y los finlandeses a 12:30 por sergio

En Finlandia son típicos unos caramelitos negros de sospechoso sabor que llaman salmiakki. Salmiakki es también el nombre del cloruro de amonio (una sal perfectamente normal y comestible, no causa cáncer ni deformidades físicas como la taurina, o al menos eso dicen los Power Points que me llegan), que junto con el regaliz son los dos principales componentes de dicho “dulce”. Y entrecomillo dulce porque no lo tengo claro. Aunque el sabor a regaliz es lo más destacable, son claramente salados. Esto hace que se polaricen mucho las opiniones, y que fuera de los países nórdicos provoque un “¡Puagh!” seguido de un escupitajo. A mí la verdad es que me molan 🙂

Leyendo el artículo de la wikipedia hace ya meses, encontré el Marmite,  que por lo visto es un producto británico, fabricado a partir de no sé qué sobras en la fabricación de cerveza, y que también causa reacciones extremas: como dice su eslogan, “lo amas o lo odias”. Y hace un par de días, la casualidad quiso que encontrara a Andrew preparándose una tostada con un unte pegajoso de color marrón… ¡Coño, era Marmite! Me dijo que cuando quisiera, que yo mismo. Y esta mañana he decidido probarlo. La gente que me conoce sabe que pocas cosas hay que de verdad me desagraden. Pues ya hay otra para añadir a la lista. Imaginad echar una cerveza en una sartén, añadirle mucha sal, y ponerlo a cocer hasta que sólo quede un pringue pegado al fondo. Pues más o menos debe ser parecido al Marmite. En fin, después de tragar mucha agua, me he recuperado del susto… Supongo que será penitencia gastronómica: son conscientes de tener una cocina tan nefasta que se torturan comiendo la mierda esta. Eso espero, al menos…