Viernes, 5 enero 2007

Por no perder las buenas costumbres

Posted in Divagación etílica a 5:52 por sergio

Mi padre ha definido mis vacaciones perfectamente cuando salía por la puerta:

– Menuda vida de crápula te estás pegando.

Y es que es cierto. Desde que he venido a Crispania, no he parado. Vale, he hecho alguna cosa útil, pero es que me estoy pegando una vidorra… Lo de no perder las costumbres es porque, para variar, acabo de llegar a casa con algo más de etanol en sangre de lo que debería, y qué mejor cosa que hacer que actualizar esto.

Hoy he estado de jarana por Lavapiés con Jorge, Leyre y Juan. Póker de ases. Echar un kalimotxo en la calle, y luego en algún bar que seguía abierto. Escenas absurdas una detrás de otra, contándonos nuestras Erasmus-experiencias (Juan está en Estrasburgo), y haciendo el mongo. Al final me he acabado viniendo desde Lavapiés andandohasta casa. He estado haciendo dedo en Santa María de la Cabeza pero nadie ha parado. Sólo una excavadora, pero se metía para la M-30, o algo así. Hay que joderse.

Pues eso, llevo casi tres semanas por aquí. Creo que algo escribí, sí. El viernes 22 subí a Euskadi, y pasé varios días por allí, en Vitoria y en Donosti. Gracias a toda la gente de por allí, porque me hicistéis pasar unos días cojonudos. El jueves antes de ir, que no se me olvide, tuvimos cena de facultad. Las organizadoras pensaron que sería una buena idea que cada uno preparase un gorro. El más votado cenaría de gorra. Este fue mi gorro:

Una puta media en la cabeza

Pues (yo creo que por lástima, aunque me la sopla) gané. Alguien con dignidad habría renunciado, pero yo me la dejé en Finlandia, que ocupaba muchísimo.

Ah, es una puta media en la cabeza y la pajarita de la comunión. Que os den.