Domingo, 19 noviembre 2006

Nuestra pocilga, perdón, nuestro piso de estudiantes varones y solteros

Posted in Finlandia y los finlandeses, Yo a 23:39 por sergio

Llevo ya más de dos meses y medio aquí, y todavía no he escrito acerca de este maravilloso sitio en el que vivo. Tengo aparcado desde hace cosa de dos meses un borrador que titulé “Donde vivo que no es mi casa”. Poco más de dos líneas, escritas en pleno cabreo por la pocilga en la que me había tocado vivir.

En fin, que ahora sin más, “cabalgo la ola”. Me cabreo sólo si tengo que fregar una sartén para poder cocinar, pero poco más. Al olor y a ir andando por encima de la mierda se acostumbra uno. Además, con lo liado, vago y despistado que he estado últimamente, mi habitación no se caracteriza por su exquisitez, precisamente. A pesar de todo, intento seguir siendo un ser civilizado, que a la postre significa mantener la cordura… Cuando me toca fregar mis cosas, friego alguna cosilla más; si veo un bolsa de basura antes de salir, aprovecho y la tiro… Así es la puta vida, nadie va a dar un duro por tí. Y si dejo de comportarme como soy, habrán ganado la batalla y habrán conseguido hundirme.

Pero voy a lo que voy, que en seguida se me va el panchito.

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Sé bienvenido a nuestra humilde y pestilente morada, siéntete como en tu propia casa. Sí, vivimos en el piso de arriba del todo. Puedes subir.
El salón

No, no hace falta que te quites los zapatos. Sí, sí, tienes razón, es la costumbre en Finlandia, pero en nuestra casa no te lo recomiendo. En mi habitación preferiría que te descalzases, pero en el salón no es necesario. Lamento el desorden, pero como ya he dicho, poco puedo hacer. Además, somos otro más en casa; Sarah, la novia de Johannes, está de visita [Nota del Bloguero: Sarah se marchó hace unos días, las fotos son del 6 de noviembre], como podrás ver por los zapatos. La cocina está a tu derecha.

La cocina

Vaya, hoy está sorprendentemente limpia y ordenada. Con esto me refiero a que no hay tres bolsas de basura a rebosar, se distingue el suelo y las pilas de cacharros no llegan al techo. Has tenido suerte. Ten cuidado con el grifo si vas a coger agua caliente, no le des al tope. Aquí en Finlandia sí que tienen agua caliente… Ya, lo de no tener campana extractora es mal asunto, solo tenemos el extractorcillo ese minúsculo. Y de momento se pueden abrir las ventanas para ventilar, pero no me quiero imaginar lo que pasará cuando estemos a 20 bajo cero. En fin, ven, que te enseño el cuarto de baño.

Cuarto de baño

Jajaja, no, no estamos en un campo de concentración. Te sorprendería ver que la mayor parte de las duchas en Finlandia son así. De hecho, en los pisos pequeños para una sola persona, el cuarto de baño suele ser una cuarta parte… Es imposible no empapar el lavabo, la taza del váter, armarios y demás. ¿Que qué hace el suavizante de la ropa en el espejo? Mira, ni lo quieras saber… Es lo que usó Johannes el otro día para fregar el suelo. Sí, en serio, no es retrasado mental ni nada por el estilo… De hecho es un chaval muy inteligente, y muy espabilado, además de ser muy majo. Pero qué sé yo, parece que la naturaleza no le ha dotado para los trabajos domésticos. Sí, yo también me esperaba que su novia le espabilara un poco; ya sabes, las chicas suelen ser mucho más apañadas. Pero es otro desastre como él… En fin. Vamos a mi habitación.

Mi habitación 1

Te quejarás, sabiendo como soy, está bastante ordenada. Algo modestito, pero la verdad es que estoy a gusto. Intento hacerlo mi propio sitio. Lo de los altavoces fue una idea genial, el sonido es muy bueno. Lástima de tener el ordenador estropeado (aunque hoy sorprendentemente está funcionando muy bien)… Se los he dejado a Martin, que de momento hará mejor uso de ellos. Mola el dibujo del gato, ¿no crees?

Mi habitación 3

Mi cama, un poco desastrosa. Sí, ¿qué pasa? La lámpara está puesta en un palo de escoba. Soy pobre, así que la imaginación al poder. ¿Los cojines? No, no los compré yo, me los dejó el gran Íñigo de su Erasmus del año pasado. Igual que la alfombra. Los cuatro colores del parchís. No sé, le dan gracia, y para tirarte encima de ellos a ver una peli están bien. No sé, pero la habitación me gusta. Es bastante grande para lo que necesito, que es lo más importante. Además prefiero esto que vivir en una residencia de estudiantes… Prefiero asomarme por la ventana y ver a los críos jugando en la guardería que despertarme rodeado de botellas vacías y gente resacosa.

Patio

¿Bonita la nieve, eh?

Pues este es nuestro piso… No es gran cosa, pero aquí, queramos o no, es donde nos va a tocar vivir durante unos 6 meses más. Y ya sabes que mis puertas están abiertas. Cuando quieras volver, ya sabes dónde estoy. Gracias por tu visita, nos vemos pronto.

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