Miércoles, 18 octubre 2006

Una mañana de mierda

Posted in Batallitas a 1:27 por sergio

Hoy ha habido momentos en los que pensaba que me iba a atropellas un tráiler, que era Bill Murray en Atrapado en el tiempo, que se me caían los brazos o que sufría combustión espontánea. De esos días que las cosas parece que no pueden salir peor. Como sigo vivo, os doy permiso para reíros a mi costa. [Aviso a mitad de redacción: Va a estar escrito con el ojete, mezclo presente y pasado cada dos por tres, entre otras cosas].

El día ya empezaba mal, porque me acosté a las 2 terminando un ejercicio de organometálicos, y tenía que levantarme a las 6’30 para ir al curso de ISEE. Así que mal, teniendo en cuenta que la semana pasada dormir esa cantidad de tiempo creo que me costó dos días de jaqueca. Me levanto y veo que el ordenador tiene el salvapantallas fijo en una foto. Le doy al ratón y no se mueve… En fin, me voy a la ducha y ya veré luego. Vuelvo y no ha reaccionado. Intento apagar. Nada. Desconecto batería y corriente, y enciendo. Uy. Letras chungas. ¿¡CÓMO!? ¿¡QUÉ NO ENCUENTRAS EL SISTEMA OPERATIVO!? Me temía lo peor, después de varios intentos. El disco duro podía estar estropeado, y ahí tenía el trabajo de organometálicos. En fin, ya veremos luego, tengo que ir a por el bus… ¡El bus! Bajo, y hacía dos minutos que se había ido. Genial. A coger el otro hasta Kamppi (entre otras cosas, la estación de buses en el centro) y coger otro bus para Otaniemi (en Espoo, una ciudad más pequeña pegada a Helsinki). Grr. Segunda. Me pongo la música y desconecto. Intento estudiar algo de finés… Tammikuu, Helmikuu, Maaliskuu, Huhtikuu… Joder, es que no se parece ni uno. Enero, Febrero, Marzo y Abril. Los números ya están dominados, vamos a por los ordinales. Otra estafa, no se parecen en nada a los cardinales. Vale, uno y primero y dos y segundo tampoco, démosle una oportunidad…

Etc. Y me paso de parada. Siempre me pierdo en este maldito campus, y ya llevo un mes viniendo. Malditos ingenieros, otro motivo más para odiarles. Mierda, me acabo de dar cuenta de que me he dejado el libro que tenía que devolverle a la chica del curso de Turbomole… Arghs. Por cierto… ¿Esto no está muy oscuro? Qué rápido se acortan los días, la hostia. Y aquí no se ve a nadie… Me cruzo con una señora y le pregunto si me indica dónde está la Universidad. Se para, mira al infinito, y me dice “Lo siento, no puedo ayudarte” y se pira. Y es tardísimo, ya llego al menos 10 minutos tarde (la clase empieza a las 8’15 y ya eran casi las 8’25)… Flipo, y veo que la Universidad está a escasos 50 m. Encuentro una puerta que reconozco, así que voy a entrar, y está cerrado. Le pregunto a un fulano que había en la puerta. Me contesta que sí, que se supone que tienen que abrir ahora, a las 7’45. ¿¡ECÓMORL!?

– Oye, que yo tengo las 8’25.

– Pues no, son las 7’45.

– No jodas… ¿Han cambiado la hora?

– Qué va.

– Es que no tiene sentido, no he tocado la hora… Y es muy raro que se haya desfasado en 40 minutos.

Se oye un sonido de algo electrónico y la puerta se abre. Sí, aquí casi todas las puertas son electrónicas. El reloj de la pared confirma la hora. Que alguien me explique qué cojones ha pasado aquí. Al menos no me he perdido excesivamente para encontrar el aula (primer día que no me pierdo dentro del edificio…). Me pongo a dar vueltas, y descubro el despacho de las profes de español, y me pongo a leer los folletos de la puerta, haciendo tiempo. A la vuelta de la esquina descubro un panel de una asociación de estudiantes fineses de español. Para entreterme, les corrijo las faltas de ortografía y la puntuación. Me entretengo leyendo los pósters que tienes sobre los cinco “terroristas” cubanos encarcelados en EEUU. Miro el reloj… Por aquí no aparece nadie. Al final aparece el profe. Pero nadie más. Nos miramos, y tengo la sensación de que si echo un vistazo por la ventana, una guerra nuclear habrá devastado el mundo y en breves segundos seremos atacados por hordas de zombis mutantes devoradores de… Ah, ya viene alguien. De todas formas, a las 8’15 solo somos tres… Empieza la clase, y la gente empieza a aparecer poco a poco.

Al menos la clase ha sido muy interesante, métodos post-Hartree-Fock (interacción de configuraciones, teoría de perturbaciones de Møller-Plesset, y Coupled-Cluster (no se me ocurre una traducción decente, cúmulo acoplado me suena a ojete). Se supone que los químicos cuánticos sabíamos perfectamente de qué iba, y estábamos hartos de usarlos, pero como el menda es un principiante en sus primeras etapas, me he sumado a los físicos y he abierto bien las orejas.

En fin, después de pasarme por el laboratorio de Anna y excusarme por no haber traído el libro, aunque me ha dicho que no me preocupe, que ya se lo daré (nos veremos el lunes en un evento que organizan para los químicos computacionales, con seminarios, cafelitos y sauna incluidos, por la jeta).

El autobús tardaría más de 20 minutos en llegar, así que me he puesto a dar un paseo siguiendo su dirección. Un paseo muy bonito, al menos, por un puente que va por encima de un lago muy grande. La ciudad no tiene una arquitectura demasiado bonita, pero es increíble la cantidad de árboles que hay, y lo cerca que se tiene la naturaleza, en todo su esplendor. Había un árbol con un color rojo absolutamente espectacular… El otoño le sienta bien a Finlandia, la verdad.

En fin, al llegar a casa, el ordenador ha arrancado sin problemas (fiuu), pero de vuelta en el laboratorio se ha vuelto a escacharrar (d’oh!).  Al cabo de un rato se ha vuelto a encender, y he corrido a casa a por el disco duro portátil, para guardar los archivos más importantes que tengo. Al menos he avanzado bastante en un sólo día con el programita del Helio. La “lección de finés” de hoy ha estado muy bien, aunque de finés nada. Hemos estado hablando de la imagen que teníamos los españoles de otros países, incluida la que tenemos de nosotros mismos… Y aparte, mi opinión personal. Ha sido más que provechosa, y tirar piedras sobre mi propio tejado (a ver si lo rompo y me compro otro) es una actividad que me apasiona.

Os dejo un retrato que me ha pegado Johannes encima de la foto de la familia:
Yo según Johannes

Es obvio que el retrato está fatal, yo llevo barba y no perilla, y el pelo más largo.

12 comentarios »

  1. Un krfd que pasaba por aquí said,

    ¡Ja, jo, jajota! ¡Imagino tu cara al descubrir el “mágico” desfase horario! Por cierto, ¿con el poco tiempo que llevas en Finlandia y ya te ha crecido ese pepinaco entre las piernas? ¿Qué comes allí?

  2. Blanca said,

    Así que mis dudas de ser adoptada cada día son menos… Va a ser que nuestra estupidez va en los genes… Ya no podrás reirte (bueno si, las mías han sido peores..) de mis madrugones y duchas hipertempranas..
    DIce Mamá que se ha partido de risa con tus depistes (y también con lo del ordenador, aunque lo siente..) y no se que mas..
    ¿Cómo va el gimnasio? hoy me he pasao por el poli a ver a estos y me ha entrao el gusanillo.. ya vere..
    Besotes

  3. (jo)semi said,

    que pasa tio!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
    un saludo!!
    (jo)semi

  4. vichi said,

    heyyyy
    campeon tu tranki ese desfase horario lo tiene cualquiera, bueno no, pero tu tranki. yo tb estoy liado con organometalicos y aminoacidos y unos magnificos laboratorios de sintesis inorganica muy majos.
    por cierto eso que tienes entre las piernas no es natural ni normal, que tomas para almorzar??? deberias compartir el secreto de tal crecimiento exponencial.

    un saludo

  5. loximann said,

    Un krfd que pasaba por aquí: Tampoco era algo espectacular, estaba muy dormido. Pero sí, lo poco que recuerdo era una mala hostia considerable. Sobre la dieta, los jueves lentejas y pastel con mermelada. En serio, es una tradición comer eso aquí.  Supongo que tendrá que ver con el hierro, entonces.

    Blanca: Ya veo que dejas los alter-egos finalmente. Bien.  Tu madre es muy simpática, por cierto. Aunque sí, ahora yo también me río. Te recuerdo que no es la primera vez que me pasa algo de esto, de todas formas. Sobre el gimnasio… Pues con las dos semanas de mierda que llevo, esta semana no lo he pisado. Mañana toca, supongo.

    (jo)semi: ¡Ueeeeeeeeeee!
    Veo que como no dices mucho pones el comentario para  publicitar tu blog 😛 No te preocupes, que ya me pasaré. Una abrazo, me alegro de que sigamos en contacto.

    vichi: A ver, que aquí solo lloro yo, veo que aún no ha quedado claro. YO soy el que más sufre, YO soy el que tiene las asignaturas más difíciles, y YO soy el que pringa más horas. ¿Ya lo pillas? Ahora ya podemos hablar de mi miembro, que veo que os tiene a todos en vilo. Todo lo que tenéis que hacer es ser yo. Y NO PODÉIS. Así que jodeos, perdedores.

  6. La otra generación said,

    Hay cosas que los genes no pueden trasmitir ni en tamaño ni en belleza

  7. Gonzalo said,

    Aunque parezca mentira yo una vez me iba a clase a las seis menos cuarto en vez de a las ocho menos cuarto y cuando entre en el dormitorio de mis padres para decirles que me iba, me dice mi padre: pero a donde vas medio adormilado… Y yo… Pos a clase no te joe! y me dice pero has visto que hora es? la cara de gilipollas que se me quedo fue pequeña (pero al menos no estaba en la puta rue)

  8. Norda said,

    x’DDDD

    Muchas veces me habría pasado lo mismo de no ser que cuando me despierto miro dos o tres veces todos los relojes que tengo en el cuarto. Para asegurarme…

    Aunque también puede ser que mientras estudiabas finlandés en el autobús fueras abducido, y cuando te dejaron en la calle de nuevo (ellos fueron los que se pasaron de parada, que mala jostia), al alterar el tiempo se equivocaron…

    Y tal…

    Le ha sentado mal el frío al ordenador, parece

  9. carol said,

    hola!””!!!!
    wapetón no te preocupes que eres un crack y todo te va a salir genial. Esas cosillas le pasan a todos los genios (a mi incluida, jejejejeje)
    Animo!!!!!!!
    te quiero

  10. carol said,

    he enviado un comentario y no ha llegado, ¿qué pasa?

  11. carol said,

    si que llegó, jejeje.
    te quiero mucho

  12. loximann said,

    La otra generación: Si eso fuera verdad yo mediría 2’15, a no ser que quien yo me sé “jugara susio”…

    Gonzalo: Si fuera la primera vez que me pasa algo similar, pase. Pero en Madrid ya me pasó dos veces. Una de ellas de desperté a las cuatro, me duché, ví la hora y me volví a sobar.

    Norda: Y es obvio que yo debería hacerlo, lo de comprobar los relojes. El problema era tener el portátil jodido, supongo. Sobre la abducción, no tengo restos de esperma marciano en el recto, al menos que yo sepa, así que supongo que no.

    carol: Menudo cipote te has armado, corazón 🙂 Creo que deberíamos hablar… Soy un poco mamoncete por no escribirte como te mereces, pero estas semanas están siendo durillas…


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